Cómo mantener una mente activa y saludable: ejercicios que te ayudarán

Mujer meditando para activar la mente

Los medios de comunicación, las redes sociales y los organismos sanitarios nos han dejado claro lo importante que es practicar deporte y mantener una dieta equilibrada. Sin embargo, no se informa con tanta insistencia acerca de cómo mantener la mente activa, trabajar la memoria o desarrollar las capacidades cognitivas. Evita que tu cerebro se vuelva perezoso y ponlo a trabajar con estos ejercicios para activar la mente.

Cómo mantener una mente activa y saludable

Afronta nuevos retos

No hay nada tan estimulante como fijarse una meta y poner todos los medios a nuestro alcance para alcanzarla. Los desafíos personales exigen concentración, organización e interactuación. Tres aspectos que aumentan la elasticidad del cerebro y mejoran su potencial. 

 

Entre los retos más efectivos para ejercitar la mente está el aprendizaje de un nuevo idioma. La asimilación de otros códigos de lenguaje implica el aumento de la sinapsis (conexiones cerebrales), que a su vez ayuda a la regeneración celular. Es algo muy similar a lo que sucede cuando aprendemos a tocar un instrumento, una forma estupenda de ejercitar la concentración y la coordinación entre el cuerpo y la mente.

 

Practica neurobic

Este concepto, acuñado por el neurobiólogo Lawrence Katz de la Universidad de Duke (EE.UU.), hace referencia a la puesta en marcha de pequeños ejercicios que te ayudan a desarrollar nuevas habilidades. Algo tan sencillo como emplear más la mano no dominante o ducharse con los ojos cerrados obliga al cerebro a mantenerse ágil fuera de su zona de confort. 

 

El neurobic se basa principalmente en un cambio de rutinas. Todo lo que suponga una modificación en lo que tu cerebro está acostumbrado a hacer o espera que hagas resultará beneficioso para activar la mente. Cambiar la ruta que empleas para ir a trabajar, probar un nuevo menú para el desayuno o forzar el uso de otros sentidos en la ejecución de tareas rutinarias te ayudará a expandir las capacidades de la mente y a mantenerla en forma.

 

Memoria en activo

A lo largo de la jornada nos enfrentamos a infinidad de estímulos que de forma directa o indirecta condicionan nuestra forma de actuar. El cerebro no es capaz de procesar toda esta cantidad de información, pero sí puedes entrenarlo para que esté alerta y sepa reaccionar de un modo mucho más rápido y eficaz. Un estudio publicado en Cuadernos de Psicología del Deporte demuestra cómo el ejercicio cardiovascular está asociado a una mejora en el tiempo de respuesta de nuestras neuronas y a la memoria a corto plazo.

 

No en vano, pensar en cadenas de palabras, conceptos, colores o sonidos mientras se corre en una cinta sin fin o se pedalea en una bicicleta estática es una técnica de concentración muy extendida entre los actores para ejercitar la memoria y recordar mejor sus textos. Aparte de activar la irrigación sanguínea al cerebro, la práctica de deporte libera endorfinas, te aleja del estrés y favorece a la relajación.

 

Desconecta y diviértete

La mente tiene la capacidad de seguir aprendiendo incluso cuando creemos haberla dejado en modo reposo. El juego, en cualquiera de sus formas de expresión, es un ejercicio estupendo para fomentar la imaginación, la creatividad, la memoria y la motricidad fina.

 

¿Un consejo? Ponle banda sonora a tus ratos de juego. La música estimula otras funciones mentales que resultan de interés para el desarrollo cognitivo como la capacidad de anticipar las notas o la letra y la planificación del ritmo, muy útiles en la retención de los recuerdos a largo plazo.

 

Mejora los resultados con una buena alimentación

No todo en la dieta es bajar de peso o controlar los niveles de colesterol. Mantener una alimentación saludable también es esencial para el desarrollo de las capacidades cognitivas. Todo en nuestro organismo está interconectado y se ha demostrado científicamente cómo la composición de la microbiota intestinal afecta directamente a las funciones cerebrales.

 

Añade a tu dieta alimentos que contengan omega3, aminoácidos y vitaminas del grupo B que favorecen la motivación y la concentración (aguacate, quinoa, frutos rojos…). Los complementos con vitamina B6 son una opción muy interesante para darle al cerebro el alimento que necesita y no bajar el ritmo, sintiéndote mejor físicamente.

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